lunes, 31 de enero de 2011

La jerga de las ONG en África

Cualquiera que haya viajado por África sabe lo cotidiano que es encontrarse con estas escenas al caer la tarde: un grupito de mujeres sentadas bajo un árbol bordando telas, o una ruidosa chiquillería corriendo detrás de un balón en el recinto de una escuela, o un hombre que riega sus matas de tomate en su huerto familiar. Pero desde hace algunos años actividades como estas se mencionan con un lenguaje nuevo: las bordadoras dicen que están “trabajando en su proyecto de género”, los maestros dicen que los improvisados futbolistas están “recibiendo apoyo psico-social” y el hombre de la regadera en la mano asegura que está concentrado en sus “actividades generadoras de ingresos”. Y si estuviera regando cuatro arbolitos en un vivero, es probable que nos hablara de su “esquema integrado de desarrollo medioambiental”. Bienvenido al mundo de las ONG, que ha acuñado su propio lenguaje, usado hoy por propios y extraños en el rincón más apartado del continente.
Un artículo aparecido en el número de esta semana del prestigioso semanario internacional The Economist se fija en este fenómeno, no exento de su aspecto jocoso. Hablando del reciente referéndum por la independencia en el Sur de Sudán, cita el caso de una mujer dinka que, tras depositar su voto, dijo orgullosa sentirse “como una verdadera parte interesada”.
Lo mismo da que estemos en una oficina de una capital africana o en una aldea remota del interior. Recuerdo una ocasión en que me quedé sin poder subirme a un coche pick up cargado hasta arriba de sacos de maíz y pasajeros en una aldea de Uganda por donde sólo pasaba un vehículo cada pocos días. Ante mi frustración se me acercó un hombre que me aseguró que yo necesitaba “terapia psico-social”. Terminamos tomando unas cervezas calientes en un chiringuito donde dormí aquella noche consolado después de un tratamiento tan amable. Y es que hasta las personas con pocos estudios usan hoy términos aprendidos en “talleres”, como “empoderamiento”, “fortalecimiento institucional”, “construcción de capacidades”, “sociedad civil”, “facilitadores”, “inclusión”, “grupos focales” y “personas en situación vulnerable”. Se trata de palabras que, convenientemente hilvanadas, obran maravillas y se abren paso sin oposición. Como dice el autor del artículo citado: ¿quién se atrevería a rechazar la posibilidad de elevar las habilidades de facilitación de los practicantes de desarrollo con el objetivo de fortalecer las capacidades de las mujeres con desventaja de género?
Lo malo del asunto es que a menudo se acaba por crear una élite de especialistas en esta jerga que saben cómo formular proyectos en los que se espera que se use este lenguaje, que hace posible recibir la financiación deseada. Los que no lo manejan, como puede ser el caso de unas monjitas o de una modesta NGO local, se quedan fuera del círculo de ayudas al desarrollo aunque lleven años realizando un trabajo esencial para la población. El uso de la palabra adecuada puede terminar abriendo la puerta que se desea. Aunque quien la use no esté muy seguro de lo que significa.

lunes, 24 de enero de 2011

Culminó el IV Mundialito por la Integración

El pasado fin de semana tuvo lugar la última fase de la IV edición del Mundialito de Baloncesto por la Integración. El equipo de República Dominicana continua invicto y festejó el Campeonato por cuarta vez consecutiva. Las chicas dominicanas también lograron el 1º puesto al derrotar al seleccionado de Bolivia en un partido de exhibición de final impredecible, en el que ambos equipos tenían un nivel parejo.


En masculinos, el segundo lugar fue para el seleccionado de Ecuador, que no pudo detener el veloz juego de los dominicanos en un partido que comenzó igualado pero para el 2º cuarto había derivado en una diferencia de puntos que se mantuvo hasta el final.

Por el tercer y cuarto puesto los rivales fueron Polonia y un debilitado Marruecos que sin cambios en el banco tuvo dificultades para dominar el partido, resultando en una medalla de bronce para los polacos. Polonia mostró un juego coordinado y buen manejo del balón y es uno de los equipos a tener en cuenta el próximo año.

Es de destacar la buena predisposición de todos los equipos y se agradece que hayan contribuido a que el torneo sea un éxito.

jueves, 20 de enero de 2011

Sudán del Sur. Una sociedad postrada que se levanta‏

El pasado 15 de enero finalizó en el Sur de Sudán el referéndum por la independencia. Está previsto que los resultados se conozcan el 6 de febrero, o el 14 si hubiera impugnaciones. Pero ya empiezan a conocerse resultados provisionales que hasta la fecha dan pocas sorpresas: se espera que el resultado final sea un aplastante sí a la secesión. Este referéndum fue parte del acuerdo de paz firmado en enero de 2005 por el gobierno de Jartum y los rebeldes sudistas del Ejército Popular de Liberación de Sudán (SPLA).

En el Sur de Sudán viven cerca de 9 millones de personas según el censo realizado hace año y medio. El sentimiento mayoritario a favor de la independencia se explica por una historia de siglos en la que la población negra del sur padeció la esclavitud a manos de los comerciantes árabes y musulmanes del Norte. Este sistema se intensificó durante el siglo XIX con la existencia de un sistema conocido como las zaribas, campamentos donde acumulaban marfil y remesas de esclavos. La administración colonial británica se preocupó poco por poner freno a este sistema.

Todos los gobiernos que Sudán ha tenido desde la independencia en 1956 han sido de corte islamista y han seguido el lema de “un solo país, una sola lengua (el árabe) y una sola religión (el Islam). Desde aquel año el sur empezó a poblarse de comerciantes, militares y funcionarios del Norte que explotaron las grandes riquezas del Sur –marfil, maderas preciosas, minerales, alimento- e impusieron su ley ante unos sureños a los que miraban como seres inferiores y salvajes. Esta es la causa de las dos guerras que ha sufrido el país desde 1956. Está claro que para la gente del sur, la independencia supone una liberación después de muchos siglos de vejaciones.

El territorio, tan grande como la península ibérica, sólo tiene 50 kilómetros de carreteras asfaltadas, aunque durante los últimos años se han hecho muchos puentes nuevos y se han abiertos rutas de tierra batida. Hay extensísimas zonas en las que la población no tiene ningún tipo de servicios básicos ni de salud ni de educación. Baste pensar que el 80 por ciento de la población es analfabeta, proporción que es aún mayor entre las mujeres.

Esta carencia de servicios es evidente también en las ciudades. Hay lugares como Torit o Rumbek que aún hoy ofrecen el aspecto de poblaciones destruidas por la guerra. Juba es un capítulo aparte. En 2006 ofrecía aún el aspecto de una ciudad medio vacía sin apenas coches y con signos de destrucción. En apenas un año cambió el panorama. La afluencia de personal expatriado de ONG, Naciones Unidas o compañías de negocios hizo que crecieran como hongos hoteles que ofrecen habitaciones poco atractivas a precios disparatados. También se han construido edificios modernistas para las oficinas del nuevo gobierno y grandes centros comerciales para extranjeros. Pero basta una visita a los barrios populares para darse cuenta que la gente vive sin agua potable, sin electricidad y sin otros servicios básicos. Hasta ahora muchos ministros han vivido en Nairobi o en Kampala y han estado ausentes de sus puestos, algo que tendrán que corregir ahora. Y no hay que olvidar que muchas oficinas están dirigidas por personas que hasta hace cinco años eran guerrilleros, y que tienen poca experiencia de administración.

Al terminar el referéndum, el presidente de la autoridad del Sur, Salva Kiir, pidió a sus compatriotas que ante el futuro que se les avecina perdonen a sus vecinos del Norte por todo el daño causado y les miren como hermanos. En un mundo dominado por la política como el arte del enfrentamiento y la crispación, es una gran lección de humanidad, aunque es triste que un ejemplo de tanta dignidad y altura moral que llega de África pase desapercibido para los medios de comunicación social. Salva Kiir, un gran estratega militar y político pragmático, es uno de los pocos fundadores del SPLA que quedan vivos.

Un vez que la nueva nación se estrene, no es probable que cambien mucho la cosas ni siquiera a medio plazo. Los hambrientos seguirán hambrientos y los pobres seguirán siendo pobres. Por lo demás, desde 2005 el Sur ha gozado de una amplia autonomía y tiene ya un gobierno, un parlamento, una administración servida por funcionarios, un poder judicial, un ejército, una policía y una bandera. En algunos casos, incluso embajadas en bastantes países que desde 2005 e incluso antes han expedido visados. Pero el alivio psicológico de sentirse libres del yugo de Jartum será inmenso.

Los próximos meses traerán, inevitablemente, una disminución de la euforia y una confrontación con la realidad. Para la gente que vive en los barrios miserables de Juba, Torit, Yei o Rumbek, la independencia significa puestos de trabajo, carreteras, servicios públicos y una vida mejor, y todo ello de inmediato. Es muy posible que el nuevo gobierno tenga que enfrentarse a una oleada de descontento social. Hasta la fecha, cuando ha habido tensiones entre la población los que han pagado los platos rotos han sido, muy a menudo, los ugandeses o kenianos que desde 2005 dominan el comercio, la hostelería y el floreciente sector de la construcción. Los brotes de xenofobia empiezan a ser preocupantes.

Más información en www.redeporte.org

miércoles, 19 de enero de 2011

Kitgum (Uganda). En febrero se terminarán las aulas del colegio para niños sordos

El trabajo de mejora de las instalaciones ha comenzado en la escuela de niños sordos de Kitgum, en el Norte de Uganda. Gracias a un primer envío de 4.600 euros que mandamos antes de fin de año la organización NUCBACD (Acción Comunitaria del Norte de Uganda para Niños con Discapacidades, en siglas inglesas) que dirige el centro educativo ha podido poner el tejado a un bloque de cuatro aulas. Ahora seguirán con el trabajo hasta que completen el edificio. Nuestro objetivo es ayudarles para que antes del 7 de febrero, cuando comenzará el primer trimestre, los 120 niños y niñas sordos puedan tener aulas nuevas. Será nuestro regalo de Año Nuevo para ellos y ellas.

Kitgum es una de las ciudades principales del Norte de Uganda. La región sufrió una larga guerra de 1986 a 2007 en la que los niños fueron las principales víctimas. Los rebeldes del LRA secuestraron a 40.000 de ellos para obligarles a combatir como niños soldado. Ahora el conflicto ha finalizado, pero ha dejado a la población sumida en la pobreza y a miles de personas hundidas en traumas profundos.
En la zona operan muy pocas organizaciones humanitarias o de desarrollo. La gente intenta reconstruir sus vidas con pocas ayudas del exterior. Muchas familias que viven con menos de un dólar al día ven a los niños discapacitados como una carga o incluso como una maldición. Ellos son las principales víctimas de esta situación de posguerra, al sufrir una doble marginación.
Seguimos recabando más donativos, que podéis ingresar en la cuenta de la Caixa a nombre de Fundación Red Deporte y Cooperación número 2100 2907 49 0200095210. Os agradeceríamos que cuando hagáis el donativo nos lo comuniquéis a prensa@redeporte.org para que tengamos constancia y podamos manteneros informados. Los que lo deseéis podéis enviarnos vuestros datos para que os enviemos el certificado de desgravación cuando llegue el momento de hacer la Declaración de la Renta.

miércoles, 12 de enero de 2011

Presentación IV Mundialito de Baloncesto por la Integración

Día: Jueves 13 de enero, 2011
Hora: 12.30
Lugar: Plaza de la Independencia nº 6, Planta 8, Madrid

Se realizará una presentación y el sorteo de los equipos.



El fixture y resultados podrán consultarse en http://www.mundialitobaloncesto.com/index.html

martes, 11 de enero de 2011

Proyecto en Sierra Leona. El país celebra sus 50 años

Los alumnos de la escuela Diamond Child, en Sierra Leona, llevan varias semanas ensayando la comedia El Niño Africano. Escrita por Charlie Haffner, un dramaturgo muy conocido en este país de África Occidental, cuenta los avatares de una familia durante los últimos años de la colonización británica, poco antes de la independencia. Los jóvenes actores se preparan a conciencia, puesto que la obra se estrenará el 27 de abril, día en que el país conmemora sus 50 años de independencia, y la representarán delante de las autoridades del país, con su presidente incluido.
No hay nada de extraño en esto. Diamond Child (niño de diamante, en inglés) se ha convertido con rapidez en un centro neurálgico de la creación artística en Sierra Leona. Sus jóvenes estudiantes sobresalen no sólo en arte dramático, sino también en música, danza, corte y confección, pintura y manualidades. Las chicas de la sección de costura proporcionan suficientes uniformes para toda la escuela, las artesanías producidas en sus talleres están a la venta en los principales hoteles de Freetown, y los bailarines del Centro Nacional de Danza se formaron en “Diamond Child”.
Al frente de esta iniciativa está Anthony Zachariah Jalloh, más conocido por su nombre artistic: Seydu. Desde 1982, este conocido músico vive a caballo entre España y su país de origen. Aprendió de su padre el oficio de lutier y él mismo se fabrica sus propios instrumentos, un arte que transmite a muchos niños de su país. En 2004 se embarcó en la construcción de esta escuela, que empezó a funcionar dos años más tarde bajo los auspicios de una ONG que lleva el mismo nombre. Seydu afirma su convencimiento de que “la educación es lo más importante para superar la corrupción y la pobreza que sufre África”
Construida en la localidad de Goderich, en las afueras de la capital Freetown, en Diamond Child’ (niño de diamante) unos 400 niños y niñas con pocos recursos siguen cursos de primaria y formación profesional. Muchos de ellos son huérfanos, generalmente adoptados por familias que viven en pueblos cercanos, y alternan sus clases de matemáticas o geografía con talleres de música, artesanía o teatro. Red Deporte y Cooperación comenzó el año pasado un proyecto que el ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes financió con 30.000 euros. Nuestra ONG busca más fondos para completar el apoyo a esta institución con el pago a profesores, la construcción de pistas deportivas y otras actividades culturales.
Durante muchos años Sierra Leona ocupó el poco envidiable puesto de país más pobre del mundo. Ha sufrido una historia reciente muy convulsionada, especialmente por la guerra que asoló el país durante los años 1990 y en la que miles de niños fueron secuestrados por los rebeldes para obligarles a matar, mutilar y destruir. El conflicto concluyó en 2002, dejando un legado de trauma y pobreza extrema que hace que muchos se pregunten si el país tendrá algo que celebrar el día del 50 aniversario de su independencia.
Pero, a pesar de todo, los alumnos de Diamond Child sí tendrán razones para sonreír ese día. La escuela va adelante con sus preparativos. “Hemos tenido algunos voluntarios de la Universidad de Freetown que han venido a dar algunos talleres de salud sobre el SIDA y la malaria”, afirma Seydu. “Y nuestro entrenador deportivo está preparando a los chicos para un torneo de fútbol en el que jugarán contra equipos de otras escuelas de Freetown y otras provincias. Además, acabamos de introducir clases de informática para todos los alumnos, y cursos de tarde para personas mayores de la comunidad”.
A Seydu no le faltan ni las ideas ni las iniciativas. Sus talentos creativos, evidentes en su música, brillan también en esta escuela que ofrece una educación de calidad a los niños más desfavorecidos de su país.

El sur de Sudán vota por su independencia

El domingo 9 de enero comenzó el referéndum en el que los sudaneses del sur decidirán si quieren independizarse de sus vecinos del norte. La consulta –que durará una semana- es parte de un acuerdo de paz que el régimen de Jartum y los rebeldes sudistas del Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán (SPLA) firmaron en 2005 después de casi dos décadas de guerra. Aunque el año pasado se temía que el camino a este plebiscito podía truncarse con una vuelta a la violencia y que Jartum haría todo lo posible para descarrilar o retrasar el proceso, las últimas semanas han dado paso al escenario más optimista posible. El presidente sudanés Omar el Beshir visitó Juba (la capital del sur) el pasado 4 de enero y declaró que su gobierno –aunque favorable a la unidad- respetará el resultado de la consulta si éste es favorable a la independencia.
Nadie duda de que la inmensa mayoría de los sudaneses del sur dará el sí a la secesión. Para que el resultado sea válido hace falta un mínimo de un 60% de participación. Las autoridades del sur del país y Naciones Unidas se han volcado para que, a pesar del poco tiempo disponible, se asegure la participación de los tres millones y medio de votantes registrados. No es fácil organizar una consulta electoral en 3.000 puntos de votación en un país con una tasa del 85% de analfabetismo y con apenas 50 kilómetros de carreteras asfaltadas.
Si todo marcha según lo previsto, los resultados deberían conocerse a principios de febrero. Si el resultado es la independencia, como todos esperan, se abrirá un periodo de transición el 6 de febrero y el 9 de julio sería la fecha oficial de declaración de independencia.
Según el censo realizado hace año y medio, el sur de Sudán, compuesto por diez estados, tiene 8 millones de habitantes (de un total de 39 millones de sudaneses), casi todos ellos negros y de religión cristiana o animista. Medio millón viven en el norte –árabe y musulmán- pero muy pocos se han registrado para votar, por miedo a represalias. El gobierno de Jartum ya ha dicho que si el sur opta por la independencia los sursudaneses que vivan en el norte perderán el derecho a la ciudadanía.
La convivencia entre las dos poblaciones ha estado siempre marcada por el conflicto, por los intentos den norte de islamizar al sur. De 1956 a 1971 el país vivió su primera guerra. Tras un acuerdo de paz alcanzado en Addis Abeba, el sur gozó de una cierta autonomía hasta 1983, año en que el gobierno de Gafar El Nimeiri impuso la Sharía o ley islámica. El sur reaccionó con una rebelión liderada por el coronel John Garang, quien se puso frente del Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán (SPLA , en siglas inglesas). Esta segunda fase de la guerra se cobró al menos dos millones y medios de muertos, provocó el exilio de al menos un millón de personas y dejó el sur del país sumido en la miseria más absoluta. La guerra concluyó en enero de 2005 con un acuerdo de paz, que ambas partes firmaron tras tres años de negociaciones bajo mucha presión internacional.
Desde entonces uno de los puntos más polémicos ha sido el reparto del petróleo, cuyos yacimientos se encuentran en el sur pero en zonas que lindan con el norte. El acuerdo de paz de 2005 fijaba el reparto a partes iguales entre el norte y el gobierno semi-autónomo del sur, pero no ha habido manera de verificar si esto se ha cumplido, como recientemente ha señalado la ONG Global Witness. Muchos creen que el sur sólo ha recibido el 15 por ciento. Una de las zonas más ricas en hidrocarburos es la región en litigio de Abyei, donde durante los últimos años ha habido enfrentamientos armados. El mismo día que se inicia el referéndum la población de esta zona deberá decidir, en una consulta paralela, si quiere ser parte del norte o del sur.
Red Deporte y Cooperación ha llevado a cabo un proyecto educativo en la localidad sursudanesa de Tonj, en colaboración con los Salesianos, congregación a la que también ha apoyado con dos micro-proyectos en Juba.

martes, 4 de enero de 2011

Mujeres saharauis. Un ejemplo de igualdad

Sin las mujeres los derechos no son humanos”, reza una de las leyendas que a modo de mural adornan los pasillos de la sede de la Unión Nacional de Mujeres, en la wilaya “27 de Febrero”, uno de los cinco campamentos de refugiados donde viven cerca de 200.000 saharauis en las inmediaciones de Tinduf (Argelia). Allí nos recibe Fatma Mehdi, secretaria general de esta organización que fue fundada en 1974. Desde el comienzo de la conversación queda patente que los slogans que proclaman la igualdad de la mujer y exhortan a que los hombres compartan las labores domésticas son mucho más que buenas declaraciones. En el sencillo pero amplio local donde nos acoge se gestan infinidad de cursos de capacitación para mujeres, conferencias que se debaten en foros internacionales y políticas de género.
Por eso la señora Mehdi se siente orgullosa de la labor de este organismo: “Las primeras mujeres administradoras y policías de los campamentos fueron formadas aquí”. En la administración política de la República Áraba Saharui Democrática hay tres ministras, un 34% de parlamentarias y un 24% de representación en la administración local. Sin embargo, piensa que aún falta mucho por hacer en cuestiones de liderazgo, autoestima y comunicación asertiva por parte de las mujeres: “Por ejemplo, siempre hemos tenido derecho al voto, pero no todas las mujeres lo valoran, porque muchas no votan cuando hay elecciones o prefieren votar a un hombre”. La Unión Nacional de Mujeres busca también capacitar a las mujeres para que gocen de independencia económica: “sin un poder económico las mujeres no tienen libertad. Tenemos muchos programas de microcréditos, muchos de ellos financiados desde el País Vasco y Cataluña”.
La salud es otro tema importante, y por eso imparten también numerosas charlas a mujeres sobre cuestiones como las causas de la anemia, cómo llevar una vida sana durante los embarazos y cómo llevar una alimentación sana. No podía faltar el interés por el deporte, una actividad que sirve no sólo para combatir la obesidad, sino también como “un medio de afianzar la posición de libertad que tiene la mujer en la sociedad saharaui”.
Y es que, a diferencia de otras sociedades árabes, aquí la mujer ha gozado siempre de un status envidiable: “La cultura saharaui, con muchas cosas en común a la mauritana, es muy conocida por su respeto a las mujeres, y esta es una gran diferencia con respecto a otras sociedades árabes donde mezclan cultura y religión, lo que no es el caso en nuestra tradición”. Esta posición predominante alcanzó cotas más altas durante los años del exilio, “cuando los hombres estaban en la guerra y fueron las mujeres quienes se ocuparon de la organización de los campamentos”. Mehdi reconoce que cuando entró el vigor el alto al fuego de Naciones Unidas “la gente pensaba que el contencioso del Sáhara Occidental tendría una solución inmediata, y organizamos muchos debates de mujeres en los campamentos y en otros países preparándonos para volver a nuestra patria”.
Han pasado los años y ante la situación de estancamiento que se vive actualmente, reconoce que “la única opción es la lucha, ya que el plan de paz la ONU dura ya 19 años y no ha producido ningún logro por lo que se refiere a la independencia”. Reconoce, sin embargo, que “la lucha sí ha producido otros resultados, como por ejemplo, que Marruecos reconoce que el Polisario es la parte con la que hay que negociar”. Piensa también esta mujer que los recientes incidentes de la parte ocupada, a pesar de la represión marroquí, “son parte de una campaña de reivindicaciones sociales en el Sáhara ocupado que han conseguido abrir los ojos a muchos ciudadanos marroquíes, que están empezando a darse cuenta de que los beneficios del crecimiento económico de su país no llega a la gente”.
La Unión Nacional de Mujeres es miembro de varios foros internacionales, notablemente de la Organización de Mujeres Africanas y de la Internacional Socialista. Como contrapunto, Mehdi lamenta el rechazo que sufren por parte de organismos árabes internacionales: “En la Organización de Mujeres Árabes no nos vemos aceptadas, porque es una organización que está muy controlada por los gobiernos de sus países y éstos nos ven a las mujeres saharauis como un peligro para ellos”.

sábado, 1 de enero de 2011

Bienvenidos a Red Deporte y Cooperación

La Fundación Red Deporte y Cooperación es una ONG de desarrollo cuyo objetivo es favorecer la educación, la salud básica y la integración social de los jóvenes en situación vulnerable en países pobres por medio del deporte y la Educación Física.

Desde su fundación en 1999, Red Deporte y Cooperación ha ofrecido a grupos y personas relacionadas con el mundo deportivo la posibilidad de utilizar esta actividad como medio para construir un mundo mejor.
Nuestra experiencia nos ha enseñado en los países donde trabajamos en África, América Latina y otras zonas en desarrollo, que el deporte es un excelente medio para que todos, especialmente los jóvenes, superen traumas en lugares en conflicto, las personas se reconcilien, las mujeres consigan más igualdad, los más desfavorecidos tengan acceso a la educación y personas que padecen situaciones injustas recuperen la confianza en ellos mismos.
Nuestros proyectos tienen lugar principalmente en países afectados por la pobreza y también en España; donde trabajamos por la integración de los inmigrantes y la sensibilización de la sociedad española en temas relacionados con la justicia en el mundo y el intercambio ente culturas. Para ello contamos con el apoyo de algunos de los más prestigiosos sociólogos deportivos para trabajar a favor de la integración social.
Nuestro equipo está formado por una amplia base de voluntarios y colaboradores que prestan su ayuda de forma desinteresada. Contamos con una estructura de personal interno de la organización, tanto en España como destinado a la gestión de proyectos en países en desarrollo. Nuestra financiación proviene de donativos de socios y colaboradores así como de subvenciones y ayudas de distintos organismos públicos y privados. Red Deporte pretende ser un referente para todo aquel que se sienta identificado con el deporte y crea como nosotros en la capacidad del deporte para educar y unir a la gente.