jueves, 28 de julio de 2011

El hambre en África

África vuelve a acaparar la atención de los medios de comunicación en España, cosa poco habitual. Y como suele suceder siempre, es por una noticia que tiene que ver con catástrofes : desde hace pocas semanas sabemos que hay una situación de urgencia extrema en Somalia y otras partes del Cuerno de África, donde millones de personas sufren una hambruna sin precedentes. Varios miles han muerto ya. La FAO ha celebrado una cumbre en Roma, en la que ha declarado que 10 millones de personas necesitan ayuda de urgencia, no solo en Somalia sino también en Yibuti, y en partes de Sudan, Etiopía, Kenia y Uganda. Dice Naciones Unidas que se necesitan mil millones quinientos mil dolares para hacer frente a esta catástrofe, pero hasta la fecha solo ha podido reunir la mitad.

Haciendo un poco de memoria, la primera vez que en España escuchamos hablar de hambre en África fue en 1968, cuando comenzó la crisis de Biafra, en Nigeria. Pocos anos mas tarde, la hambruna de Etiopía de 1985 salto a los medios al ritmo de los conciertos de « We are the world ». Hoy, como en anos anteriores, seguimos quedándonos en la superficie y no acabamos de entender por que hay hambre en África.

En realidad hay muchas Áfricas, y hay también distintas causas. En el caso de Somalia está claro que el origen de este desastre hay que buscarlo en la durísima sequía que asola esta región desde hace años. Y las cosas se agravan con el estado de guerra que se vive en el sur del país, donde los rebeldes islamistas de Al Shabab no permiten la entrada a las agencias humanitarias y además niegan que haya hambruna. Ni que decir tiene que fanáticos de este pelaje a los que les importa tres pitos su propia gente, agravan la situación hasta extremos insospechados. Y algo mas podrían hacer los dirigentes africanos, que últimamente se dedican mas a proteger a sus peores dictadores que a buscar soluciones para tragedias como esta que afectan a su pueblo. Desde que la Unión Africana decidió intervenir en Somalia, solo Uganda y Burundi han aportado tropas, y esta claro que no dan abasto para vérselas con estos criminales. Si en lugar de hacer reuniones en lugares de superlujo (como la reciente y vergonzosa cumbre de la Unión Africana en Lipopo, el enclave de lujo construido por Obiang en Guinea Ecuatorial) para gritar a la Corte Penal Internacional que no toquen a Gadafi o que no se metan con el genocida sudanés Omar el Beshir, se dedicaran a buscar soluciones para sus pueblos, otro gallo cantaría.

Pero en África hay situaciones muy distintas. Donde estoy trabajando durante las ultimas semanas, a las afueras de Goma (R D Congo) todos los días veo muchos niños con desnutrición aguda. Y sin embargo, esta región del Kivu es una de las mas fértiles de África. Son niños de familias desplazadas por la guerra que han perdido sus tierras a manos de señores de la guerra, algunos de los cuales viven como marajás y están integrados en el ejercito congoleño. Cuando yo trabajaba en el norte de Uganda se daba el mismo contrasentido : casi dos millones de personas vivían-vivieron hasta hace cuatro anos- en campos de desplazados, a causa de la guerra, y no tenían acceso a sus fértiles tierras a pocos kilómetros de estos campos. Recuerdo haber visto a decenas de personas morir envenenadas porque estaban tan desesperadas que se comían las semillas-tratadas con productos químicos tóxicos- repartidas por distintas ONG.

Es cierto que en Africa hay muchas zonas donde llueve poco. Pero hay soluciones si se ponen los medios. En la ONG donde trabajo empezamos en enero de este ano un proyecto en el Norte de Etiopía, la región del Tigray. Allí llueve unos dos meses al año y los campesinos apenas alcanzan a consumir unos 200 kilos de grano al ano. Pensemos que un europeo, según la FAO, consume algo mas de 700 kilos de cereales al ano. Gracias a tres kilómetros de canales de riego y un sistema de represas, cientos de familias han triplicado su producción. Esto se ha hecho gracias a una financiación de 80.000 euros de la AECID. Con proyectos así, se pueden resolver problemas de este tipo a resuelve el problema a largo plazo. Pero con los famosos recortes de la crisis en España fondos utilizados para proyectos de este tipo se han reducido enormemente, cosa por otra parte por la que nadie se queja lo mas mínimo en nuestra sociedad española, donde la verdad es que estos problemas nos siguen trayendo al pairo.

Y no olvidemos que durante los últimos años ocurre un nuevo fenómeno que agrava el problema de la inseguridad alimentaria. Paralelo a la crisis económica, los alimentos se han convertido en objeto de especulación en mercados bursátiles, y esto ha hecho que se disparen sus precios. Y no olvidemos que en África hoy día mucha gente ya no vive de lo que cultiva, sino de lo que compra, como en cualquier parte del mundo. Y esto se agrava con el acaparamiento masivo de tierras por parte de compañias extranjeras que se da hoy en mas de la mitad de países africanos. Al mismo tiempo que se buscan soluciones de emergencias, no estaría de más ocuparse de cambiar estos sistemas que agravan la situación alimentaria en un continente que sigue sufriendo hambrunas mas que otras partes del mundo.

martes, 26 de julio de 2011

La delicada misión del Capitán Andrés Batista en el Congo


El Capitán Andres Batista llevaba días planificando la operacion militar especial que debia llevar a cabo en la mañana del 24 de julio de 2011 a las afueras de Goma, en la República Democrática del Congo. Su superior, el comandante Rodriguez, del contingente uruguayo de la MONUSCO –nombre que lleva la misión de Naciones Unidas en este país africano- se la había encomendado hacia una semana y no se había dejado ningun detalle al azar. Lo delicado de la situación lo requería.

A las once de la mañana, el Capitán Batista miró su reloj y subió al coche que le esperaba con el conductor y sus dos guardaesdpaldas. Estaba previsto que la operación se ejecutara a las doce del mediodia, con toda exactitud. El vehículo blanco con el emblema de Naciones Unidas salió del acuartelamiento militar uruguayo y enfiló la carretera que pasa por el centro de la ciudad hasta que, cuando llevaban recorridos unos diez kilometros, se encontraron a las afueras y continuaron en dirección Este. Había estudiado en su mapa el emplazamiento del lugar a donde se dirigían y cuando pasaron las primeras colinas tomaron una carretera secundaria hacia la izquiera. Habia que disminuir la velocidad y andar con mucho cuidado porque entraban en una zona donde la carretera estaba plagada de baches y pedruscos que podían dar al traste con la delicada carga que llevaban a bordo. No podía haber ningún fallo que diera al traste con el plan tan cuidadosamente trazado durante días.

Finalmente, llegaron a su destino. Todo estaba perfectamente coordinado. Allí, en el centro Boscolac, al borde del lago Kivu, se encontraron con 85 niños, todos ellos vestidos con sus equipaciones de futbol, preparados para iniciar los tres ultimos partidos de segunda división de la Copa María Auxiliadora. Al frente de ellos estaba su entrenador, el hermano salesiano español Honorato Alonso, quien les recibió con la mejor de sus sonrisas. Tras bajar del vehiculo pick-up, el capitan Batista le hizo el saludo de rigor e inmediatamente salieron del remolque sus dos subordinados armados de sendos fusiles y portando cuidadosamente una gran tarta sobre un soporte de dimensiones adecuadas. La tarta era blanca y estaba decorada con las banderas de Uruguay y de la Republica Democratica del Congo, cuyos colores brillaban en franjas de mermelada y confituras variadas que hicieron que los ojos de los jugadores que pudieron ver aquella maravilla se abrieran como platos, y nunca mejor dicho.

A continuación comenzaron los partidos.Los 16 Fantasticos se enfrentaron a Juegos del Cielo, Bromas Aparte jugó contra Fuerza de Choque, y Emo Sport la emprendió contra Uagadeugu. Los jugadores de estos equipos tenían todos ellos entre 9 y 14 anos. Eran los seis finalistas de un total de 81 equipos que habían c omenzado este campeonato el pasado 10 de marzo bajo la coordinación del hermano Honorato. Ganaron Juego del Cielo, Bromas Aparte y Uagadugu. Tras un baño en el lago, todos los futbolistas, con una gran deportividad, celebraron el acontecimiento dando buena cuenta de la tarta que –maravilla de las maravillas- llegó para que todos tuvieran un buen trozo y aun sobró para invitar a 27 chavalillos del barrio que habian venido para presenciar aquellas finales.

Entonces, el capitan Batista saludó a todos los presentes con su mejor sonrisa y los muchachos le desearon que Uruguay ganara la final de la Copa America aquella tarde. Y tras comprobar que todo estaba en orden, se subió al coche de la MONUSCO y regresó a su cuartel con la satisfacción del deber cumplido, deseando que ojalá todas las misiones que les encomendaran fueran asi de bonitas.

miércoles, 20 de julio de 2011

LA PESADILLA DE UN MADRIDISTA EN EL CONGO


No puedo mas. Creí que perdiéndome a mas de seis mil kilómetros de España, entre los volcanes y selvas del Corazón de las tinieblas en la República Democrática del Congo conseguiría ocultar mi angustia y olvidarme de la gran contrariedad que me aflige desde hace anos. Pero no ha sido así. Doblo cualquier esquina en las callejuelas ruidosas de Goma que bullen con mujeres vestidas de telas de colores que venden pescado seco y muchachos que empujan pesados fardos y allí me doy de bruces contra ella. Huyo de la ciudad para llegar a poblaciones donde sus habitantes viven en cabañas de barro y paja y me sale de dentro de la primera donde me paro. Voy a mi lugar de trabajo y los chicos con los que tengo que organizar actividades se me presentan luciendo sus colores. Allí esta, esperándome siempre, sin tener piedad de mi, hasta en el lugar mas recóndito de los trópicos, la camiseta azulgrana del Barca, azote y pesadilla de un madridista de toda la vida como yo.

Yo, señores, soy del Real Madrid porque en mi casa siempre lo hemos sido, de toda la vida. Se suele decir que una persona puede cambiar de nacionalidad, empresa, de ideas políticas, de religión y hasta de familia, pero no de equipo de fútbol. Y yo siempre he estado con el mio, en las alegrías y en las penas, que durante los últimos anos ha sido muchas porque no conseguimos ganar una liga ni con todos los millones del mundo ni con todos los cambios de entrenador habidos y por haber. Creí que en tierras africanas encontraría consuelo a mis desdichas y un oído comprensivo, pero es todo una ilusión.

Ayer mismo, mientras iba en mi coche tragando polvo y sudando la gota gorda en dirección al mercado me adelanto una destartalada furgoneta-minibus que en su parte posterior lucia la leyenda « Viva Real Madrid ». Se me levanto el animo y me alegre que por fin Dios hubiera escuchado mis oraciones, dirigidas a El por mediación de San Juan Bosco, con cuyos hijos –que entienden mucho de fútbol- vivo y trabajo. Me coloque a poca distancia del vehículo portador del mensaje de consuelo pero finalmente el caos de un ejercito de moto-taxis y camiones cargados hasta arriba me engullió en un embotellamiento en el que mi sueno se esfumo entre una sonata para claxon y silbatos de guardia empañada de coro de gritos de orondas señoras que pregonaban con desfachatez su mercancía al ritmo del sukus congoleño que brota de las entrañas de la tierra.

Si llego a Boscolac, nuestro centro humanitario donde mi ONG tiene el proyecto, me rodean los chiquillos del barrio para indagar mi nacionalidad. Como quiera que ya saben que soy un muzungu espagnol, du pays qui a gagne la Coupe du Monde du Football en Afrique du Sud l’anne passee, vous savez, no me sorprende la siguiente pregunta que me llega como un latigazo : Y eres del Real Madrid o del Barca ? No puedo mentirles. Intento convencerles de la superioridad técnica y del impecable historial deportivo del equipo merengue pero sus sonrisas irónicas delatan su poco convencimiento. Y desgranan a coro la alineación culé como quien repite cantando los diez mandamientos en la clase de catecismo : Messi, Villa, Iniesta, Busquets, Puyol, Pique… no, no quiero seguir. Quien se lo ha ensenado, donde lo han aprendido ? Prefiero no saberlo.

Por lo demás, ni una camiseta del Real Madrid por estas latitudes. Como si no existiera. Prefiero pensar que la verdadera razón es que una vestimenta blanca debe de ser muy difícil de conservar limpia en este lugar donde abunda el polvo y el jabón es caro. Pero antes de marcharme de vuelta a los madriles me gustaría, con el celo misionero de quien no se resigna a perder, convertir al menos a uno de estos chavales y ver como abraza la fe madridista y se entrega a la causa entonando con convicción el Hala Madrid !, aunque tenga que engrasarle el bolsillo con unos cuantos francos congoleños para que termine de decidirse. Cuando llegue ese momento glorioso, me convenceré de que mis esfuerzos no han sido en vano.