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martes, 1 de octubre de 2013

Tercera parte: Historias de Etiopía

Aregawi Tadel y su hija Alemat forman parte de una familia numerosa de 9 miembros pertenecientes a tres generaciones. Aregawi y su familia viven en Agulae y poseen una tierra de 0.75 hectáreas que produce 10 quintales al año. En su caso tienen la suerte de producir dos cosechas anuales, una después de las lluvias en octubre y otra alrededor del mes de mayo. Su familia es muy trabajadora y se dedica al cultivo fundamentalmente de cebolla, pimiento, maíz, trigo y teff –cereal endógeno de Etiopía.

Pese a los ingentes esfuerzos, el poder adquisitivo anual de toda la familia no llega a los 10.000 Birs (430 €/año). Alemat, de mirada pícara y vivaz, compagina las tareas del campo con asistir a la escuela. Hablamos con ella y nos transmite unas ansias de mejora propias de una chica del mundo actual, que disfruta de mayor acceso al conocimiento y que aspira a progresar y conseguir mayores derechos, como cualquier joven de cualquier otro lugar.


Red Deporte actualmente lleva a cabo un proyecto para reducir la inseguridad alimentaria entre la población de Kilte Awlaelo.

Durante estos últimos meses hemos rendido homenaje a los beneficiarios de nuestro proyecto, compartiendo una serie de pequeños relatos que reflejan las vidas y los perfiles de diferentes beneficiarios del proyecto.

Esta es la tercera parte de nuestra serie de historias sobre los beneficiarios del proyecto de Etiopía.

Artículos anteriores de esta serie:
Información sobre el proyecto:

Marta es coordinadora de proyectos de RDC en Etiopía.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Segunda parte: Historias de Etiopía


Asay Desta es una mujer admirable. Emprendedora, fuerte y capaz, a lo largo del proyecto se ha ido viendo cómo ha destacado gracias a su determinación y sus dotes de liderazgo. No en vano, Asay es la cabeza de familia de su pequeña –para criterios etíopes- unidad familiar, compuesta por ella y sus dos hijos menores. Esta oriunda de Mehebereweini fue abandonada por su marido hace 5 años y actualmente gestiona sola su producción. Su tierra, con una extensión de 0.25 hectáreas, apenas produce 2.5 quintales en una única cosecha que recolecta al año después de la época de lluvias. Sus cultivos podrían producir más cosechas, pero para ello tendría que tener acceso a agua durante la época seca. Sin embargo, Asay no tiene poder adquisitivo para alquilar una bomba de agua y poder irrigar sus campos, y con la poca mano de obra –es la única miembro adulto de la familia- tampoco puede regar los cultivos recogiendo baldes del río. Es por ello que subarrienda sus tierras para que las cultive otro campesino durante la época seca. El proyecto abre una ventana de oportunidad para esta madre soltera ya que le permitirá irrigar sus campos y producir más de una cosecha al año. Entusiasmada con la idea de formar parte de la cooperativa de árboles frutales de mujeres que contempla el proyecto, nos cuenta sus planes de futuro con una sonrisa cargada de ilusión. 


Esta es la segunda parte de nuestra serie de historias sobre los beneficiarios del proyecto de Etiopía.

Artículos anteriores de esta serie:

Información sobre el proyecto:

Marta es coordinadora de proyectos de RDC en Etiopía.

jueves, 22 de agosto de 2013

Primera parte: Historias de Etiopía

Wezero -forma respetuosa de dirigirse a las mujeres en el Tigray-  Almaz Kassa no sabe su edad con exactitud. Cree que nació en torno a los años 40, pero seguramente no tenga más de 67 años. Cualquiera pensaría que tiene muchos más al ver la foto, pero cada arruga se ha forjado al fuego del sol etíope y reflejan la dureza de la vida en los campos etíopes. Agachada durante horas con una azada tradicional en la mano o transportando a la espalda agua desde distancias maratonianas, Almaz recuerda los peores años de su vida, durante la hambruna del 74 y que se llevó a varios miembros de su familia por delante. Ha pasado mucho tiempo desde entonces y en todo este tiempo Almaz ha logrado sobrevivir a todos sus hermanos y varios hijos; pero la vida continúa para ella. Actualmente forma parte de una de las familias beneficiarias de nuestro proyecto, compuesta por 5 miembros, dos de ellos sus nietos menores de edad. Por el momento, y hasta que a finales de año llegue a sus tierras la acequia que se está construyendo, esta señora de presencia tranquila pero confiada nos abre las puertas de su casa y nos invita a tomar un café mientras charlamos sobre las próximas actividades que llevaremos a cabo en el proyecto.


Esta es la primera parte de nuestra serie de historias sobre los beneficiarios del proyecto de Etiopía.

La introducción de la serie se puede leer aquí:

Información sobre el proyecto:

Marta es coordinadora de proyectos de RDC en Etiopía.

jueves, 25 de julio de 2013

Etiopía: Retratos e historias de superación


Con una población de 82 millones y un índice de desarrollo humano de los más bajos del mundo, Etiopía es a su vez uno de los países más interesantes, con una vasta y rica cultura milenaria. La antigua Abisinia es un país de contrastes donde la pobreza y las hambrunas se combinan con un índice de crecimiento de los más altos actualmente, cercano al 10%. Los etíopes viven en un 80% de la actividad agrícola y un 18%  de su población no puede satisfacer sus necesidades alimentarias básicas. Sin embargo, en Etiopía hay esperanza, hay ganas de luchar y sobre todo encontramos una admirable capacidad de sacrificio y de resiliencia.

El Tigray es una de las regiones del Norte de Etiopía que más ha sufrido el azote de la pobreza debido a la guerra con Eritrea y a las hambrunas ocurridas de manera cíclica desde los años 70. Profundamente deprimida, su población padece las consecuencias de la falta de agua, desertización, escaso acceso a tierras para el cultivo, falta de acceso a tecnología e innovación, reducido acceso al crédito y bajo rendimiento productivo. Afortunadamente durante este último lustro la naturaleza ha sido ligeramente indulgente con esta región, lo que ha permitido que el pueblo del Tigray empiece a recuperarse, gracias en parte a programas de cooperación internacional que buscan un desarrollo humano integral y sostenible.

Tal es el caso del proyecto que tiene Red Deporte y Cooperación en los distritos de Mesanu, Mehebereweini y Agulae, pertenecientes a la fronteriza región del Tigray y en donde se pretende lograr tener un impacto sobre la situación de inseguridad alimentaria que sufre la población, en concreto los agricultores de la zona. El proyecto comprende varias actividades, como la construcción de infraestructuras de irrigación (una presa y canales de irrigación), la formación y capacitación de los agricultores, la distribución de semillas mejoradas para un mayor rendimiento o el establecimiento de una cooperativa de mujeres campesinas. Todas estas actividades están impulsadas por la propia comunidad. Una comunidad que toma parte en cada fase del proyecto y que destaca por haber participado de una forma mucho más proactiva de lo que nunca podríamos esperar.

Durante nuestro trabajo en el terreno, hemos sido testigos del increíble empuje, entusiasmo y apropiación que tienen los agricultores de la zona con su proyecto de desarrollo. El proyecto que actualmente RDC está implementando en Etiopía va a beneficiar directamente a 105 familias, con una media de 6 miembros por familia. Una de los acuerdos durante el diseño del proyecto era que la comunidad tenía que contribuir con su trabajo en la implementación del proyecto. Actualmente contamos con varios miembros de cada familia que, mucho más allá de su compromiso de aquél entonces, está recolectando, tallando y transportando piedras y arena así como contribuyendo con su mano de obra a la construcción de las acequias.

Desde RDC queremos destacar y agradecer el talante y buen hacer de los beneficiarios de nuestros proyectos que han hecho que la implementación esté siendo un agradable camino recorrido de la mano de nuestros beneficiarios. Un camino de retos pero sobre todo de satisfacciones. Y es que detrás de las cifras y estadísticas, hay vidas reales, historias de personas con nombres y apellidos, historias con experiencias vitales de superación y sacrificio.

Durante los próximos meses nos gustaría rendir homenaje a los beneficiarios de nuestros proyectos, mediante el intercambio de una serie de historias que reflejan el espectro de perfiles que participan en nuestro proyecto.

La primera história se compartirá en el mes de agosto.