Mostrando entradas con la etiqueta mujer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mujer. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de octubre de 2013

Camerún - Primera historia

Aissatou Bakari


Nos reunimos con Aissatou Bakari en el hangar construido en Boulembé donde, cada martes, las mujeres que participan en las Actividades Generadoras de Ingresos, se reúnen para realizar la cotización de lo que han ganado esa semana. En voz baja nos cuenta que llegó hace 5 años a Camerún, acompañada de su marido y sus 6 hijos, huyendo de la República Centro Africana donde la situación de inseguridad era ya insostenible. 
Abandonaron su casa en plena noche y, sin mirar atrás, anduvieron durante largas horas hasta que, con las primeras luces de la mañana, se encontraron con el coche que debía llevarles de camino a la frontera de Camerún: su entrada a un entorno más seguro y a una nueva vida. Tras pasar una temporada en uno de los campos de refugiados de ACNUR, finalmente fueron instalados en Boulembé, su nuevo hogar. A través de la financiación de Red Deporte, Aissatou ha comenzado a trabajar la mandioca y nota como su vida va mejorando, puede enviar a sus 3 hijos pequeños a la escuela del pueblo de al lado. A través de los beneficios que va obteniendo, Aissatou quiere comprar un ternero y mantener a sus hijos en la escuela.


Si quieres leer más sobre nuestro proyecto en Camerún, pincha aquí o visita nuestra página web.  

Escrito por África Coloma, voluntaria de Red Deporte en Camerún

jueves, 10 de octubre de 2013

Camerún: Historias y retratos sobre los beneficiarios de nuestro proyecto

Éste es el primero de una serie de artículos que presentan a los diferentes grupos de beneficiarios del proyecto “Dotación de servicios adecuados para los refugiados centroafricanos en las comunidades de acogida de Camerún”.

Desde 2005, Camerún acoge a mas de 104.000 refugiados y refugiadas provenientes de la República Centroafricana quienes huyen de bandidos y grupos rebeldes que atacan los asentamientos de Mbororos con el fin de robar el ganado y secuestrar a mujeres y niños para exigir rescates. Por esta razón, los Mbororos se ven obligados a vender su ganado y refugiarse en el país vecino, Camerún. La población refugiada es acogida en más de 300 comunidades.

La República Centroafricana, que se sitúa como uno de los países más pobres del mundo, ha visto agravado su conflicto a partir de los últimos acontecimientos de marzo de 2013. Un golpe de Estado, perpetrado por la coalición rebelde “Seleka”, derrocó al antiguo presidente y ha forzado a refugiarse nuevamente a más de 4.200 personas en Camerún, 40.500 en la República Democrática del Congo, 13.000 en el Chad y 4.800 en el Congo. El acceso a la ayuda humanitaria en este “conflicto olvidado” se presenta muy difícil y según el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados -ACNUR-, organización junto a la que Red Deporte lleva a cabo su intervención, los índices de mortalidad y de desnutrición aguda entre la población son muy altos.


Es en este escenario que Red Deporte apoya a un grupo de 50 mujeres (35 refugiadas y 15 camerunesas) de la comunidad de Boulembé, gracias a la puesta en marcha de actividades generadoras de ingresos (AGI) mediante la formación en técnicas agrícolas y la financiación en pequeño comercio.


La etnia Mbororo, a la que pertenecen las refugiadas, es esencialmente nómada y ganadera por lo que desconocen la agricultura y por esta razón, su alimentación es muy limitada. Gracias a este proyecto financiado por la Agencia Española de Cooperación -AECID-, Red Deporte ha formado a 50 mujeres en técnicas agrícolas a través de la puesta en marcha de una parcela demostrativa en diferentes cultivos básicos. Posteriormente, ellas han implementado los nuevos conocimientos adquiridos en sus campos individuales, gracias igualmente a la distribución de semillas. Estos nuevos ingresos les permiten por un lado, mejorar la alimentación de su familia y por otro, vender sus productos en el mercado.

La primera historia se compartirá en las siguientes semanas


Escrito por Beatriz Gómez, coordinadora de Red Deporte en Camerún

jueves, 12 de septiembre de 2013

Segunda parte: Historias de Etiopía


Asay Desta es una mujer admirable. Emprendedora, fuerte y capaz, a lo largo del proyecto se ha ido viendo cómo ha destacado gracias a su determinación y sus dotes de liderazgo. No en vano, Asay es la cabeza de familia de su pequeña –para criterios etíopes- unidad familiar, compuesta por ella y sus dos hijos menores. Esta oriunda de Mehebereweini fue abandonada por su marido hace 5 años y actualmente gestiona sola su producción. Su tierra, con una extensión de 0.25 hectáreas, apenas produce 2.5 quintales en una única cosecha que recolecta al año después de la época de lluvias. Sus cultivos podrían producir más cosechas, pero para ello tendría que tener acceso a agua durante la época seca. Sin embargo, Asay no tiene poder adquisitivo para alquilar una bomba de agua y poder irrigar sus campos, y con la poca mano de obra –es la única miembro adulto de la familia- tampoco puede regar los cultivos recogiendo baldes del río. Es por ello que subarrienda sus tierras para que las cultive otro campesino durante la época seca. El proyecto abre una ventana de oportunidad para esta madre soltera ya que le permitirá irrigar sus campos y producir más de una cosecha al año. Entusiasmada con la idea de formar parte de la cooperativa de árboles frutales de mujeres que contempla el proyecto, nos cuenta sus planes de futuro con una sonrisa cargada de ilusión. 


Esta es la segunda parte de nuestra serie de historias sobre los beneficiarios del proyecto de Etiopía.

Artículos anteriores de esta serie:

Información sobre el proyecto:

Marta es coordinadora de proyectos de RDC en Etiopía.

jueves, 22 de agosto de 2013

Primera parte: Historias de Etiopía

Wezero -forma respetuosa de dirigirse a las mujeres en el Tigray-  Almaz Kassa no sabe su edad con exactitud. Cree que nació en torno a los años 40, pero seguramente no tenga más de 67 años. Cualquiera pensaría que tiene muchos más al ver la foto, pero cada arruga se ha forjado al fuego del sol etíope y reflejan la dureza de la vida en los campos etíopes. Agachada durante horas con una azada tradicional en la mano o transportando a la espalda agua desde distancias maratonianas, Almaz recuerda los peores años de su vida, durante la hambruna del 74 y que se llevó a varios miembros de su familia por delante. Ha pasado mucho tiempo desde entonces y en todo este tiempo Almaz ha logrado sobrevivir a todos sus hermanos y varios hijos; pero la vida continúa para ella. Actualmente forma parte de una de las familias beneficiarias de nuestro proyecto, compuesta por 5 miembros, dos de ellos sus nietos menores de edad. Por el momento, y hasta que a finales de año llegue a sus tierras la acequia que se está construyendo, esta señora de presencia tranquila pero confiada nos abre las puertas de su casa y nos invita a tomar un café mientras charlamos sobre las próximas actividades que llevaremos a cabo en el proyecto.


Esta es la primera parte de nuestra serie de historias sobre los beneficiarios del proyecto de Etiopía.

La introducción de la serie se puede leer aquí:

Información sobre el proyecto:

Marta es coordinadora de proyectos de RDC en Etiopía.